Al medicamento lo podríamos definir como un fármaco, principio activo o conjunto de ellos, que forma parte de una forma farmacéutica (comprimidos, gotas, jarabes, etc.) y que esta destinado para su uso en animales o humanos, con el fin de prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar o curar enfermedades, síntomas o estado patológicos; por lo que es un bien creado por el hombre para mejorar su calidad de vida, por lo que estaría fuera de cualquier mente de buena voluntad en pensar en utilizarlo para un fin que no sea para el que fue creado, sin embargo, esto parece no ser así, y los hechos lo demuestran.

A través del decreto Nº 2284/91 de desregulación económica del Dr. Domingo Cavallo se permitió que al medicamento se lo considere una simple mercancía, brindando a los oportunistas que nunca faltan el marco perfecto para desarrollar sus actividades, ocasionando todos los daños que son de publico conocimiento; a pesar de todo hay sectores que intentan poner fin a esto, sin embargo por una razón u otra todo continua igual; en la actualidad y desde hace casi dos años existe un proyecto con media sanción de diputados y que descansa o duerme en el senado de la Nación, por lo que estaría muy bueno que los legisladores hagan prevalecer los intereses sanitarios de la población a los intereses económicos de unos pocos que hacen de este bien un arma muy peligrosa. En este contexto, nuestro país tiene todos los condimentos para desarrollar un mercado negro de medicamentos, el cual crece día a día y es evidente que existe, esta, es una situación sumamente gravísima para la salud de toda la población, sin embargo tiene solución y esta en manos de quienes nos dirigen (Senadores), es el momento que trabajen en el tema y sancionen las leyes que den el marco de garantías suficientes como para que el medicamento vuelva al lugar que le corresponde, es decir, a su lugar natural, que es la farmacia, estas, por ser una extensión del sistema de salud deberían estar racionalmente distribuidas en todo el territorio nacional, por cantidad de habitantes y distancias, con el fin de asegurar la atención y calidad de su servicio.

Las autoridades sanitarias de todo el mundo están tomando los recaudos necesarios para favorecer que los medicamentos sean adquiridos en farmacias, y de hecho, esto es algo muy saludable, que no se hace por un simple capricho, o, por que se quiera favorecer al sector farmacéutico, sino que esta demostrado que de esa forma se garantiza la calidad de los productos que se adquieren, además, se evita la auto prescripción, alentándose la consulta al medico y como consecuencia se disminuye de forma significativa los daños a la salud de la población, reduciendo el gasto a la seguridad social.

Como consecuencia del mal uso de un medicamento, o por que el mismo este adulterado (trucho) alguien puede intoxicarse representando una carga importante para los servicios de urgencias u hospitales, por lo que es muy necesario prevenir; los argentinos estamos dentro de los 15 grandes consumidores de medicamentos, pensamos que todo lo podemos resolver con una pastilla, y esto es muy difícil de erradicar; paradójicamente el medicamento nació para sanar o curar, pero en nuestro país el mal consumo de medicamentos representa la 4ta causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares, oncológicas y respiratorias.

Como profesional de la salud y como habitante de este país creo que se debe poner fin a esto de forma inmediata, que es un verdadero atentado sanitario, los medios para lograrlo lo tienen los legisladores. Es sumamente importante que los consumidores contribuyan a la causa adquiriendo los medicamentos en los lugares habilitados para la dispensa, como son las farmacias, ya que en ellos encontraran un profesional actualizado, que asumirá las conductas que correspondan para lograr resultados terapéuticos definidos y óptimos, mejorando la calidad de vida de sus clientes-pacientes.

Recuerde: Si va a consumir un fármaco o medicamento que sea prescripto por un medico, y si lo va a adquirir que sea en una farmacia; nunca los adquiera (ya sean de venta libre o de venta bajo receta) por la internet, correo, Obras Sociales, médicos sin escrúpulos, estaciones de servicios, kioscos, etc.

Fuente: Bureau de Salud

Autor: Juan José Prieto

Farmacéutico
Matricula 13826 – Colegio de Farmacéuticos de la Pcia. de Bs. As.
Farmacéutico Nacional -1993- UNSL
Docente 1993 / 1996
Farmacéutico Certificado por COFA / CNC año 2005 / 2010